domingo, 26 de abril de 2009

Fases en el aprendizaje de un idioma.

La batalla más grande y duradera en la que los españoles nos hemos visto inmersos y de la que hemos salido repetidamente escaldados no tiene nada que ver con los países bajos, ni con el desastre contra Estados Unidos y ni siquiera con la pérdida de las colonias. En ella no perdimos tierras, ni hombres, aunque sí la dignidad, esa necesaria para sentirnos cosmopolitas, ciudadanos del mundo o parte de Europa. De hecho, todavía estamos inmersa en ella, una guerra paulatina contra un enemigo invisible: los idiomas.

Los españoles, cuando no tenemos una reivindicación regionalista o nacionalista de por medio, somos unos auténticos ladrillos a la hora de expresarnos en una lengua distinta a la de Cervantes (Miguel, no Remedios, se entiende). De hecho, la única población que es considerada bilingüe con una lengua anglosajona es Gibraltar. Se comenta que Cervantes y Shakespeare murieron el mismo día tras oír hablar a un llanito.

Pero de vez en cuando, un valiente ibérico decide coger las armas y al grito de “Close, Spain” se enfrenta a la ardua tarea de aprender una nueva lengua. Veamos aquí, las fases por las que pasamos todos los que hemos participado o participamos en esta guerra.

FASE 1. Primeros días.

Por fin de has decidido y te has apuntado a un curso de idiomas. Estás motivadísimo, nervioso por empezar las clases. La misma tarde del primer día de clase corres a comprarte los libros del método. Estás convencido de que se te dará genial. Te has prometido dedicarle una horita al día a repasar lo ya aprendido y que en seis meses sabrás desenvolverte con fluidez y acento perfecto.
Desde ese primer día, tu libro no dejará de acompañarte a todos lados, siempre con la portada hacia afuera. De vez en cuando durante una conversación, sin venir al caso, deslizarás un:
“Bueno, me voy a la biblioteca, que voy a estudiar un poco de arameo”.

¿Estudiar qué? ¡Si apenas sabes el abecedario!

Durante esos días, te encantará saludar a todo el mundo en el nuevo idioma, para que sepan que lo estás aprendiendo: “Salut, comment ça va?”. En realidad rezas para que nadie lo sepa también, porque como te contesten lo llevas claro.

FASE 2. Primeros meses.

Todavía estás pletórico, no en vano, avanzas a un ritmo exponencial: de no saber nada, en un mes ya sabes los colores del arcoíris, los números hasta el cien y a dar los buenos días, las buenas tardes y las buenas noches. Ahora te has comprado un diccionario, y te encanta buscar palabras que, por supuesto, soltarás en cualquier momento que puedas:

-En Alemán, a las gominolas se les llama Gummibärchen.

De repente, te has vuelto un experto en las artes y el costumbrismo de ese país: te bajas música en esa lengua, ves películas y tu Nick del Messenger está escrito en ese idioma. Por supuesto, para frases complicadas no te vales todavía por ti mismo, así que la mayoría de ellas son o una burda transcripción literal, o se la has preguntado a tu profesor en clase. Cada cual de las dos opciones es más patética, aunque al menos la primera hace gracia:

“I Go oF fReE to tHe beAch. iS oR no iS, eh VaNe? “

En el caso de lenguas con otros alfabetos la cosa es aún más exagerada, ya que entras en una espiral de transcribir todo lo que se te ocurra y plasmarlo en tus apuntes, en tus cuadernos, en los cuadernos de tus amigos, o en cualquier pizarra que se te cruce.

“Ese es mi nombre en ruso”

A ver, no, me niego a pensar que alguien en Rusia se pueda llamar Azahara o Macarena.

FASE 3. Primeros chapurreos.

Llevas ya unos meses o incluso un par de años. De la hora diaria de estudio pasaste a la hora semanal, y ya ni eso. Pero sigues yendo todos los días a clase. Ya sabes saludar, responder al saludo, indicar las calles y direcciones, dar todos los datos de tu DNI y comprar pan.

“Ahora sí, es el momento, ¡voy a poner en mi currículum que tengo nivel medio de chino!”

¡Bravo! Te vas a cagar en tu entrevista de trabajo.

Según estudios de varias Universidades europeas, miles de tesis doctorales, encuestas en demoscopia, el CIS y demás, esta es, con toda seguridad, la fase en la que estás más gilipollas y repelente. Te la das de políglota cuando en realidad no tienes ni zorra. En muchas conversaciones con tus amigos “te equivocas” y hablas en el idioma estudiado: “What are you… que diga, ¿qué hacéis? Disculpad, pero es que ya me sale sólo”. Gilipollas, gilipollas, pero gilipollas.

Eso sí, para los que sufren este grado también tienen sus pequeños dulces. Me refiero a todas esas veces en las que el individuo en cuestión se envalentona a hablar con un guiri y éste no le entiende nada. O aquéllas ocasiones en las que el nativo le suelta una retahíla tras una pregunta y nuestro amigo no entiende NAAAAAAADA. ¿Qué esperas, que siempre te respondan como en los libros de texto? Más divertida es la razón por la que no se entienden:

“ Bueno, verás, es que a mí me están enseñando con acento de Munich, y éste tío era de Dresden”

Esa es la clave, Jason Bourne. Te voy a dar un consejo que vale millones. En el caso de que estés aprendiendo un tercer idioma, recuerda aprender lo antes posible: “¿Sabe hablar inglés?”.

FASE 4. Nivel básico.

Ahora sí. Ahora sí. Sí señor, YA puedes decir que sabes defenderte en el idioma. Cuando seas capaz de hacer chistes o contar historias graciosas, que se rían, y que sea porque han entendido el chiste, puedes decir que sabes desenvolverte en ese idioma, es decir, que si te sueltan allí, no te morirás de hambre.

Por desgracia, poca, muy poca gente llega a este nivel, quedándose en los anteriores con más pena que gloria, pero luciendo en su CV el “nivel medio”. Se puede decir que oficialmente estás comenzando a aprender el idioma. Es como el judo, hasta que no tienes el cinturón negro no estás aprendiendo, y ahora toca subir “dans” (o como se escriba).
En este momento te empiezas a dar cuenta que antes no tenías ni zorra, y se te han bajado los humos. Pero no te preocupes, enhorabuena, a partir de ahora entras en el pequeño club de los españoles que saben algo de otro idioma.





Esta entrada fue portada de
Meneame el 26 de Abril de 2009

16 comentarios:

carcam dijo...

¡Buen post! Pero echo en falta el: "From lost 2 de riber"...

xD xD xD. Eso sí, se te han colado palabras que uno que no sabe inglés no diría... xD xD xD. Es lo que tiene estar en la fase Five (en español no, que tiene premio)...

Burgomaestre dijo...

Oh my god, you are very malo!

Misósofos dijo...

Increíble que por fin alguien se haya atrevido a decir lo que muchos pensamos: ¿Qué carajo es eso de "nivel medio"?
¿Por qué gente que nunca ha hablado con un nativo en una conversación normal que se salga de los marcos de una unidad de enseñanza en un libro, osa decir que tiene nivel medio?
Y eso de: "Uf, es que ya me sale solo"; lo he escuchado cientos de veces y coincido contigo: ¡¡Qué penoso!! ¡Qué pedantería tan injustificada!

Anónimo dijo...

¡Buenísimo!

Deine Artikel hat mir sehr gut gefallen... que diga... Me ha gustado mucho tu artículo. Perdonad, es que me sale solo xD

Estoy contigo de pe a pa. Yo, que realmente, de verdad de la buena, se inglés (hey, hablo a diario con nativos ;-), me revienta que muchos españoles digan que saben inglés. ¿Que tú sabes inglés? -- Ya te gustaría... Mi respuesta para callar bocas suele ser, ¿y cuantas estanterías de libros en inglés has llenado? -- Yo varias.

Eso es como si digo que se alemán, porque chapurreo un poco. Patético.

¡Un saludo!

Yo dijo...

Jajaja me acabas de jalar los cordones de mis tenis mientras me estaba subiendo a la nube de los idiomas con la escala de Jacob! Buenisimo el post y si la cosa siempre empieza como una fiesta y termina siendo un sofa y un televisor.

Por ahora me encuentro en la fase Nº2 y voy colocando en el twitter algunas frases rebuscadas de musica italiana... vamos a ver si me quedo con el nivel medio o me rindo a colocarlo en cero.

Ah y falta decir que para alcanzar el nivel 4 hay que saber "ofender no tan elegantemente" requisito primordial*

Òscar dijo...

Grandes verdades, te lo digo como estudiante de traducción e interpretación...

Anónimo dijo...

de acuerdo! ahora que voy a por el quinto he endurecido la lucha contra la repelencia!!!
vivo con extranjeros de toda europa y una cosa que hago a veces es balbucear en extrajnero como si fuera subnormal!! así parece que pienso con dificultad y mis intrrlocuteored se sienten halagados.

Anónimo dijo...

Se te olvida una fase básica: la de hablar en ese recién descubierto "lenguaje secreto" con aquellos amigos o compañeros de clase que lo estén aprendiendo a la vez que tú. En mi carrera (Traducción e Interpretación) el aburrimiento de clase nos llevó a hablar en ruskañol, euskojapo y ruskera, y había quien hablaba también en germañol o incluso (rizando el rizo) en angloruskañol.

-------------------
Sire

Anónimo dijo...

Dans no, como mucho danes, españolizado. Aunque mejor 段 :-P

David dijo...

Muy bueno, pero se te ha olvidado el tipico gili que llega y te suelta: "Eh...que yo me veo Perdidos en inglés...y a veces hasta sin subtitulos,chaval..."

Qué eggs!

Wikichipi dijo...

Como lingüista, discrepo en la generalización, pero asiento en los matices que atañen al español medio.
Tenemos la idea del "paquevoyaaprenderyosuidioma,queloaprendanellos" y para colmo nos regodeamos en no sabes idiomas. Soy filólogo inglés aparte de lingüista y como tal, se que no es difícil aprender un idioma, solo se necesita interés.
Aparte, en lo referido a las interferencias de las L1 sobre las L2 y viceversa: Es algo completamente normal y existen cientos de experimentos que demuestran que primero tendemos a pensar en nuestro idioma sino somos completamente bilingües.
El español medio traduce y no piensa en inglés, lo cual nos lleva a errores de sintaxis básicos.

Raúl dijo...

Llevo unos años viviendo en el extranjero, y detecto dos grandes problemas en los españoles al hablar otro idioma:

1.- La enseñanza de idiomas es patética, no es normal que tras más de 7 años (en mi generación, ahora son muchos más) aprendiendo por ejemplo inglés no seamos capaces de tener una mínima conversacíón real.

2.- Algo que has dejado entrever en tu post: nos avergonzamos de hablar idiomas, supongo que porque antes el que lo hablaba era porque se podía permitir ir al extranjero y era considerado pijo o prepotente. Si lo hablamos, cuanto peor sea el acento, menos vergüenza nos da, cuando debería ser al revés.



Por último, me hace mucha gracia nuestro concepto de "hablar un idioma". Si nosotros decimos que hablamos un idioma "así, así", significa que podemos decir hola, tienes fuego, mi nombre es y adios; si un alemán o un suizo dicen que hablan "así, así", significa que en los tres últimos meses no lo han practicado mucho.

De verdad que somos de vergüenza con los idiomas, pero supongo que la "generación erasmus" acabará en gran parte con este desfase.

Monty dijo...

Oh Dios mío! Me acabo de dar cuenta de que estoy en la fase pedante!!!

No lo habrás puesto este post por mí, no???

ja ja ja ja

muy bueno!

PaDi dijo...

@Monty XD XD
Tranquilo, por esas fases hemos pasado o estamos pasando todos, es un trámite al camino de la sabiduría zen.

PD: Pedantillo

PPD: Oye oye oye oye, ¡que aquí el susceptible soy yo!

Carcadiz dijo...

Yo tambien estoy en la fase pedante, Monty, juas, juas.
Gummibärchen son "ositos de goma", no gominolas, :-p.

Anónimo dijo...

Olá,

muito bom texto e de grande relevância. No entanto,
gostava de tocar algo que, a meu ver, é muito importante: o facto de espanha estar completamente fechada a qualquer outro tipo de idiomas. Por exemplo, filmes dobrados, não só a língua em si, mas também o próprio contexto. Na minha opinião isto é muito castrador. Principalmente quando se muda o contexto de algo gracioso só porque em espanha não se consegue entender o humor british, por ex. Qual é a piada de ouvir o Arnold Schwarzenegger em Terminator a dizer `hasta la vista baby´ se o filme estiver todo dobrado em espanhol? Eu poderia continuar, mas não quero ser ´pesada´.
Um bem haja,
Joana