lunes, 2 de febrero de 2009

Los premios Ignobel

Organizados desde principios de los noventa por la revista de humor científico Annals of Improbable Research (AIR), estos premios, una parodia de los Nobel, nacen para premiar y valorar las más disparatadas investigaciones reales científicas y sociales.

Así pues, gracias a estos premios, podemos conocer en qué pueden llegar a destinarse los fondos dedicados a la investigación.
Os pongo aquí algunos de los que me han parecido más curiosos y graciosos. Pero no dudéis en ver el resto, porque no tienen desperdicio:

IgNobel de Física 2008: Los estadounidenses Dorian Raymer y Douglas Smith, por probar que un montón de cuerdas, pelos o cualquier otra cosa acaba enredándose y formar nudos.

Lo que sucede con los auriculares del iPod, bien merecería una tesis propia.

IgNobel de Arqueología 2008: Astolfo Gomes de Mello Araujo y Jose Carlos Marcelino por descubrir hasta qué punto los armadillos pueden desordenar los restos en una excavación arqueológica.

Que eres más feliz que un armadillo en el Museo Británico.

IgNobel 2007 de Lingüística: El colombiano Jose Amaya y los españoles Edson Miyasato y Giancarlo Durand, de la Universidad de Barcelona, realizaron un estudio que demuestra que las ratas a veces no distinguen entre el japonés y el holandés cuando las personas hablan esas lenguas al revés.

Más bien, tampoco distinguían a uno de Los Palacios con más de cinco cubatas en lo alto.

IgNobel 2007 de Química: La japonesa Lyn Portilla por su método para extraer esencia de vainilla de los excrementos de la vaca.

"Mamá, no compres más los helados baratos del Lidl que saben a mierda".

IgNobel 2006 de Medicina: Francis M. Fesmire, de la Universidad de Tennessee por su informe "Interrupción del hipo con un masaje rectal dactilar".

Pues casi que prefiero el susto, oiga.

IgNobel 2006 de Química: Antonio Mulet, José Javier Benedito y José Bon de la Universidad Politécnica de Valencia y Carmen Rosselló de la Universidad de las Islas Baleares por su estudio "Velocidad ultrasónica en el queso cheddar afectada por la temperatura".

Esto abre un montón de líneas de investigación. ¿Qué pasaría con el manchego, o el de tetilla?

IgNobel 2005 de la Paz: Claire Rind y Peter Simmons de la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, por vigilar la actividad de una célula de cerebro en una langosta mientras que esa langosta miraba toques de luz seleccionados de la película "Star Wars"

Dicen que cuando más se emocionaba era con el capitán Calamari.

IgNobel 2001 de Tecnología: Concedido en conjunto a John Keogh, de Hawthorn, Victoria, Australia, por haber patentando la rueda en el año 2001, y a la Oficina de Patentes australiana por concederle su patente de innovación N° 2001100012.

Si no somos ricos es porque somos gilipollas.

Premio IgNobel 1998 de Biodiversidad: A Chonosuke Okamura, del Okamura Fossil Laboratory, en Nagoya, Japón, "por descubrir fósiles de dinosaurios, caballos, dragones, princesas, y más de otras 1.000 "mini-especies" extintas, cada una de las cuales tiene una longitud menor de una centésima de pulgada

Manda huevos.


Premio IgNobel 2000 en Informática: A Chris Niswander de Tucson, Arizona, por inventar PawSense ("el sensor de patitas"), un programa que detecta si hay un gato andando sobre el teclado del ordenador.

Utilísimo. Macintosh planea incluso meter este software en el iPhone, para que el usuario sepa si su mascota está enganchada al "juego de la bolita".

Os recomiendo que leáis la lista completa, porque es la mejor prueba de las fronteras de la estupidez humana.


http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Ig_Nobel#Premios_Ig_Nobel_2008

3 comentarios:

carcam dijo...

por inventar PawSense ("el sensor de patitas"), un programa que detecta si hay un gato andando sobre el teclado del ordenador.

¡¡¡¡CATEGORÍA GATOS YA!!!!

PaDi dijo...

Jajjajaja caramba caramba, la sombra de menéame llega a blogger

Burgomaestre dijo...

IgNobel 2006 de Química: Antonio Mulet, José Javier Benedito y José Bon de la Universidad Politécnica de Valencia y Carmen Rosselló de la Universidad de las Islas Baleares por su estudio "Velocidad ultrasónica en el queso cheddar afectada por la temperatura".

Y después dicen que hay fuga de cerebros en España...